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Cómo evitar una reforma

A estas alturas de nuestra vida, en la que es muy difícil (por no decir casi imposible) que al menos de momento podamos permitirnos el lujo de comprarnos nuestra propia casa y de que nos concedan una hipoteca, y que después de eso podamos hacer una rehabilitación de vivienda para tenerla a nuestro gusto. Por ello es hora de que empecemos a plantearnos otras alternativas más allá de tener una gran casa en la ciudad para que al menos podamos tener un pedacito de hogar que sea solo nuestro y dejemos por fin vivir a nuestros padres en paz y tranquilidad.
Es cierto que las aspiraciones de todos nosotros pasan por comprarnos un gran piso, casa, apartamento o similar donde poder formar nuestro hogar junto a nuestra familia. Pero, ¿quién no ha soñado con dejar todo a un lado e irse a recorrer mundo a bordo de un barco o de una caravana? Ahora eso es posible gracias al aumento de nuestro espíritu aventurero a nuestro empeño por buscar nuevas alternativas a la crisis.
Las ventajas de tener una casa andante
Con el mero hecho de imaginarnos a bordo de un barco navegando por diversos mares y viviendo miles de aventuras, o recorrer países a través de la carretera montados en una auto caravana nos hace darnos cuenta de que nuestra imaginación no tiene límites, pero también nos hace ver que esos sueños pueden hacerse realidad.
Vivir en una caravana es para muchos una de las grandes oportunidades de sus vidas, ya que en este tipo de hogar no tendremos que hacer la tan temida rehabilitación de vivienda Gracias al aumento de la oferta de campings y lugares de acampada, ahora es posible llevar nuestra casa de un lugar a otro sin preocuparnos de haber dejado nada importante atrás. Vivir en una caravana es una de las mejores maneras de conocer diferentes lugares y de sentirnos libres siendo ciudadanos del mundo.
Eso sí, debemos tener en cuenta de que nuestro equipaje debe ser limitado ya que una caravana tiene el espacio justo para que podamos vivir cómodamente, pero sin exceso de equipaje.
Y para los que tengan algo más de dinero ahorrado, no hay nada mejor que tirar la casa por la ventana (en el sentido casi literal de la palabra) y comprar un barco para recorrer todos los mares de nuestro planeta viviendo aventuras que difícilmente habríamos imaginado que íbamos a vivir.
La vida en el mar no es precisamente fácil para aquellas personas acostumbradas a su vida en la ciudad. Por ello, solo los verdaderos amantes del océano se atreven con esta particular aventura que puede convertirse en una verdadera forma de vida.

Published in Reformas